Sin terapeutas, sin comunidad, sin IA. Lo escribes y desaparece.

Hay cosas que no se le pueden contar a nadie. Buscar a alguien que escuche ya cuesta, y si lo escribes en algún sitio, ahí se queda.
Déjalo aquí es un ritual de tres pasos, una vez al día.
PASO 1
Escribe eso que no le cuentas a nadie. Lo que escribes no se guarda en ninguna parte. A los cinco minutos llega un aviso: la preocupación ya no está.
Esos cinco minutos son toda la app. El alivio no llega al escribirlo. Llega al ver que ya no está.
PASO 2
Escríbele a quien serás dentro de una semana. Llega a los siete días exactos.
Lo más probable es que esa persona esté algo mejor que tú ahora mismo.
PASO 3
Aparece una sola frase. Refranes, versos y frases elegidos en español: no son traducciones de otra lengua, sino lo que aquí se dice de verdad.
Nada de sermones ni de ánimos forzados. Solo palabras que acompañan. Una frase que ya has visto tarda mucho en volver.
EL BUZÓN
Las cartas que ya llegaron se quedan aquí, cifradas y solo en este teléfono. Puedes protegerlo con una contraseña o con la huella, y bloquear las capturas de pantalla mientras usas la app. También puedes exportarlo todo a un archivo y volver a cargarlo.
Los primeros once días llega una carta al día. No intentan consolarte. Solo preguntan cómo estás.
De la noche
al amanecer
Tu preocupación no se guarda